Cuando conocimos a Olivia y Leo comprendimos enseguida porque se quieren tanto! Sólo hace falta pasar un ratito con ellos para cogerles mucho cariño.

 

Como fotógrafos de boda es genial encontrarse con parejas así, tan enamoradas y tan compenetradas, que hacen que todo fluya de una manera natural y surjan momentos inolvidables.

Y que decir de su gran día… una boda al aire libre con todos sus familiares y amigos dispuestos a conseguir que fuera el día más bonito y feliz de sus vidas. Gente de diferentes nacionalidades reunidos para ser testigos de la unión de esta bonita pareja. Todo salió a la perfección y siempre nos quedará este recuerdo tan especial de este maravilloso día de Octubre, una boda diferente, natural, y sobretodo muy divertida, casi sin darnos cuenta estábamos ya en la pista de baile y aún no habían sacado ni la tarta!

Gracias pareja por dejarnos formar parte de estos momentos tan especiales, por tratarnos tan bien y por tener siempre una sonrisa que regalarnos.

¡Que seáis muy felices!