Quién dijo que uno solo puede casarse en verano? Patricia y Dani desafiaron a la climatología y optaron por una preciosa boda de invierno.

Días antes de la celebración, y mirando constantemente el parte metereológico, supimos que no iba a ser fácil, anunciaban lluvias y mucho aire para el fin de semana, pero el amor de esta pareja supera todo eso y más, y es que finalmente, pudimos disfrutar de un día de invierno muy bonito, con algo de frío, algunos ratos de lluvia, es verdad que no apareció el sol…pero para que necesitábamos el sol teniendo a Inés? Una pequeñita luz de dos añitos que nos acompañó en este día tan especial para ella, y para sus padres, que solo con su sonrisa ya nos transportó a esos días fríos pero cálidos a la vez…

Para nosotras las bodas en estos meses están llenas de encanto, puedes trabajar la decoración de una manera diferente, usar espacios que en verano no resultan tan interesantes y realmente, que haga frió fuera no quiere decir que no puedas tener una boda cálida como la que os hemos enseñado hoy. ¿Qué nos decís? ¿Os atrevéis con una boda de invierno?