Hace ya unas semanas que queríamos enseñaros la sesión de estudio que le hicimos a Hugo, pero no queríamos desvelar nada antes de que pasara el día de su bautizo, ya que era un regalo de su tía y era una sorpresa muy especial para todos los que le rodean.

Pero hoy ya podemos compartir con todos vosotros el resultado, y es que no podemos estar mas contentas, poder captar la esencia de una persona y transmitirla a través de imágenes no es tarea fácil, fotografiar a un niño es todo un reto, pero la verdad es que con Hugo todo fluyó de una manera muy especial…

Y como siempre decimos, lo mejor que se le puede dar a un niño, son buenos recuerdos, y por eso nos sentimos muy afortunadas de poder formar parte de ellos…

Gracias Hugo!