Patricia y Dani decidieron casarse en el mes de diciembre y romper los esquemas de las bodas de verano. La calidez ya la aportaban ellos mismos que en el amor que se veneran. Además, lo hicieron acompañados de su hija, por lo que la dulzura de ese día se multiplicó.

Un ejemplo de que lo sencillo y original siempre es una buenao opción.